lunes, 22 de octubre de 2007

Fiesta del vino (y más)

Como me suele ocurrir, me falta tiempo para escribir en el blog con mayor frecuencia, con lo que voy a resumir en una entrada lo que ha sido mi vida esta semana pasada.

Básicamente se resume en que hemos ido a clase todo lo que hemos podido, osease, los días post-fiesta no lo hemos conseguido, y los días post-no-fiesta sí. Las clases siguen bien, gracias. Este cuatrimestre tengo sólo 3 asignaturas, así que no me es difícil. No me es dificil conseguir apuntes, me refiero, así que empezaré a estudiar este puente que se avecina, si ningún viaje fugaz me lo impide. Ya estoy mas asentado en casa, con mis compis español e italianos, porque ha entrado a vivir un italiano nuevo, que es profesor de ski en Madonna di Campiglio, una de las mejores estaciones de ski de los Alpes italianos. Y hemos comenzado a cocinar cosas que se nos dan bien, es decir yo pasta y mi compi español tortilla de patatas. Que ya es bastante.

También hemos encontrado un polideportivo en el que podemos alquilar pistas de fútbol sala, o como lo llaman aquí, calcetto, porque aquí entienden eso de fútbol, pero lo llaman calcio siempre. Y allí estamos los Erasmus españoles intentando sudar el etanol de la sangre. Y de paso hacemos ejercicio.

Y el tema de fiestas pues ya se sabe, los martes son sagrados aquí. Hay que salir. Y muchos dicen que no, que hoy no salen que mañana tiene clase, pero todos caen, es así. Es la Fiorentina. Y yo esta semana he hecho un esfuerzo y solo he salido el martes. Y el jueves timba de póquer en mi casa hasta las 5 de la mañana. Estamos cogiendo el gustillo a eso de las cartas. Vicio lo llaman algunos.


Y el vienes fuimos a La Cantinota, que es una discoteca que está bastante bien, la verdad, pero a la cual los españoles no entramos con facilidad. Dicen que la armamos, por que el último día un español se paso un pelín a la hora de saltar. Y no nos querían dejar entrar. Y les dijimos que no iba a pasar nada. Y entramos. Y bailamos. Y un asturiano saltó más de la cuenta. Y le echaron. Conclusión: No nos dejan entrar más ni de coña!



El domingo nos prepararon los chicos de la ESN (Erasmus Student Network) una excursión a Treviso, que es un pueblo cercano a Venezia, en el que cada año por estas fechas se celebra una fiesta del vino. He de decir que por esta zona del norte de Italia tienen una gran tradición vinícola, y cuentan con alguno de los mejores vinos del mundo (o eso dicen). Con lo que ni más ni menos que a las 6:30 de la mañana nos plantamos en el punto de encuentro. Con 4ºC de temperatura (por cierto, lo que marca el tiempo del blog va mal, que aquí hace frío, pero no es Noruega). Y en fin, Treviso estaba lleno de gente, con carpas por la ciudad que vendían chatos de vino a 1,5€. Pero nosotros llevábamos ya sangría. Y nos lo pasamos muy bien, la verdad. Vivimos bien.



lunes, 15 de octubre de 2007

Discoteca, timba y paella

El viernes tocó fiesta buena. Íbamos mentalizados. E hicimos botellón en el parque más bonito de Trento, todos los Erasmus españoles reunidos. Y alguna 'buddy' extranjera. Es uno de los mejores momentos para conocer a la gente, aún más. Y cuando el nivel de ruido ascendió unos decibelios nos plantamos en la discoteca que más tarde cierra de la ciudad (a las 4, es lo que hay). Y allí pues ya se sabe, los españoles van un paso por delante en cuanto a fiesta se refiere, y en cuanto a mosquear a los porteros. Un canario fue llamado a la calma. Y luego le echaron por la fuerza. Así se las gastan.

El sábado no madrugamos mucho. Más bien nos despertamos a la hora de comer. Y por la tarde subimos a la montaña que hay más cercana, o que envuelve Trento. Y subimos en el teleférico, pese al vértigo de uno de los Erasmus, que valientemente subió, lo pasó mal, y bajó. El miedo es irracional. Y por la noche nos íbamos a ir a Verona de fiestón. Pero no nos apeteció mucho, y al final compramos cervezas y vino y nos fuimos a echar nuestra primera timba de póquer, con fichas profesionales y todo. Iremos a Montecarlo casi seguro.


Y el domingo intentamos aprovechar un poco el día, y nos fuimos al Lago de Caldonazzo, que está a 30 minutos en tren de aquí. Y es precioso, aunque con esa temperatura del agua no se bañe ni Dios. Y tras dormirnos la siesta en uno de los embarcaderos del lago nos volvimos para casa. Pero no para descansar. Para que los amigos residentes en Valencia (un alicantino y un murciano) nos preparasen una paella gigante. Y pese a la mierda de fogones de la cocina, estuvo la ostia de buena, la verdad. Hay que repetirla el domingo que viene.

PD: Pondré fotos del lago mañana.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Primer viaje: Oktoberfest (München) e Innsbruck

El viernes por la noche decidimos que teníamos que ir al Oktoberfest como fuera. Así que alquilamos tres coches y nos fuimos catorce erasmus españoles a ver que nos contaban en Munich, que pilla a unos 350 km de Trento al otro lado de los Alpes.

La carretera que une Italia con Alemania cruza los Alpes y cruza Austria. En Alemania las carreteras son mucho más amplias y cómodas que en España, y no tienen límite de velocidad establecido. El paisaje es de lo mejorcito que he visto desde un coche:



A la llegada a München el sábado por la tarde, y tras comernos un perrito caliente con una salchicha alemana en un mercadillo en el centro de la ciudad, fuimos en metro al recinto ferial donde se celebra el mencionado elemento cervecero, concretamente en Theresienwiese. A la llegada nos sorprendió la cantidad increíble de gente que había por el recinto, en el que hay atracciones de todo tipo, así como cientos de puestos de comida y bebida, principalmente de perritos calientes. Intentamos entrar en una de las muchas carpas gigantes que hay en el recinto, pero por la tarde es difícil entrar, dado que la gente entra por la mañana y se marcha al final de la tarde. Por la noche, tras ser estafados como a tontos en una terraza de la plaza principal de Munich, 280 euros entre los 14 por unas cervezas y unas bravas, nos movimos por algunos bares de la ciudad alemana.

El domingo, y tras haber pasado una noche difícil durmiendo cinco tíos en un Fiat Bravo (increíble el dolor de todo al despertarnos), nos fuimos prontito al recinto ferial. Y esta vez si entramos, a las 10:15 de la mañana desayunamos pollo con cerveza. Ahí van fotos:




Estuvimos en la carpa hasta las 3 de la tarde, más o menos, y decidimos comer algo y que nos diera un poco el aire. Y después de descansar toda la tarde nos fuimos, con algún altercado anecdótico para algunos, a Innsbruck, ciudad de Austria, rodeada toda ella por montañas, y ciudad cuna del ski. Allí dormimos otra noche. Otra noche durmiendo cinco en un coche. Horrible noche, parecía que no iba amanecer nunca. El lunes entero estuvimos viendo la ciudad, preciosa:


viernes, 5 de octubre de 2007

Asentandome un poco

Pues me apetecía escribir algo en el blog. No tengo mucho tiempo para hacerlo, y no puedo poner todas las cosas que me parecerían interesantes de poner, ni todas las cosas que me suceden y me apetecería contaros, pero no siempre se puede hacer lo que se quiere, por desgracia, asi que solo escribo cuando realmente me apetece hacerlo.

Ya he comenzado a ir a clase de manera constante, y la verdad es que los primeros días fue un poco deprimente. Tengo una asignatura en inglés, con un profesor bastante friki, cuyo contenido desconozco por completo aún, y a la que asistimos 9 personas, entre ellas 4 paquistaníes y un par de alemanes, creo. Las demás son en italiano, y la verdad es que me entero bastante, de lo que dicen, no de lo que quieren que entienda. Pero poco a poco.

Lo cierto es que la primera mañana que me desperté a las 7:30 para ir a la universidad, y llegué allí y ví que los campos electromagnéticos son igual de dificiles, o incluso más, que en Madrid, sentí que eso de que irse de Erasmus para sacarse la carrera con 'la cola' era una simple leyenda urbana, o era algo para otro tipo de carreras, igual de respetables, pero menos 'deprimicionantes'. Así que he descubierto que voy a tener que estudiar bastanta, si quiero, por lo menos, ir a los examenes (orales casi todos, por cierto) y no hacer el mayor de los ridículos. Y pienso que voy a tener que dormir menos de lo que me gustaría para poder compaginar la vida fiesteril con la de estudiante responsable. Creo que lo conseguiré.

Y nada, este finde me voy. Me voy al Oktoberfest, que como todos sabéis es La fiesta de octubre de Munich, la Volksfest (fiesta popular) más grande del mundo. Y nos vamos mañana por la mañana, asi que esta noche nos iremos pronto de la fiesta que hay en la residencia de Vela, que hay que madrugar. Y vamos a pasar allí el fin de semana y el lunes iremos a Austria, posiblemente a Innsbruck, a pasar allí el día y a ver un poco de mundo, que ya es hora.

Y nada más, me voy a casa a darme una ducha y ya os contaré que tal me va la vida por aquí. Ci vediamo!

lunes, 1 de octubre de 2007

Un lunedì matina

Estamos a lunes por la mañana. Y hoy comienza mi primera semana completamente en serio. Basta de trasnochar. Por lo menos hasta mañana, día Erasmus. Hoy ya pienso ir a todas las clases y a convertirme en un ser responsable, que ya es hora.

La semana pasada ha sido bastante interesante. Por las mañanas basicamente hemos tenido que apuntarnos a cursos, y hacer papeles del Erasmus. Yo me he apuntado a un curso de inglés, y a otro de italiano, de 3 horas semanales cada uno. También nos hemos sacado el carnet de deportes de aquí, para ver si nos movemos un poco. Luego me he comprado una tarjeta de teléfono de aquí, de la compañía WIND, que ofrece 200 minutos de llamadas gratis a móviles WIND, y que tenemos todos los Erasmus. Os dejo el número para que no pareis de llamarme, xDxD: 0039 327 81 83 961.

Por las tardes basicamente vagueamos, o vamos a clase. La semana pasado hubo más de lo primero. Como ya todos tenemos casa, nos movemos de una a otra a estar tiraos en alguna. Tocando la guitarra y echandonos unos cantos. Un coleguilla de aquí es un maquina de la guitarra, y da gusto escucharle. Ya os hablaré más de este tipo curioso. Y basicamente nos dedicamos a estar con la gente de aquí que es como más se aprende.

Y por las noches pues ya se sabe: martes día Erasmus en las inmediaciones del bar Fiorentina, con el correspondiente botellón; el miercoles nos dieron una fiesta en mi facultad a todos los Erasmus, con comida y bebida gratis, acompañada por la música de un DJ bastante 'cargante', seguida de una fiesta de inauguración de una discoteca, que curiosamente solo va a abrir los martes y los miercoles; el jueves nos tocó descansar, pese a alguna gente, en la que me incluyo; el viernes hubo otra fiesta en casa de un italiano que se licenció (cuando uno se licencia, o se doctora, tiene que bañarse en la fuente de Piazza Duomo, haga el frio que haga); y el sábado fuimos a un Rave a las afueras de Trento, y cuando llegamos a las tantas, despues de estar bebiendo en Piazza Fiera, no encontramos nada de nada, así que nos volvímos tal y como habíamos ido, o incluso con más frio.

domingo, 23 de septiembre de 2007

La mia prima settimana

Pues ya llevo una semana aquí, y la verdad es que parece que llevo muchísimo más. He tenido que hacer un montón de cosas todos los días, y hasta que encontré un piso que me convenció fue un poco duro ser un nómada de la vida. Porque parece que no, pero la ropa se arruga muchísimo en la maleta (...). Voy a vivir en una casa bastante nueva, con un chaval de Oviedo y un chico italiano, que es de un pueblo a 70 km de aquí que está en el valle de una estación de esquí enorme (ya pondré el nombre cuando me lo sepa).

En Trento, se hace vida de calle, es decir, la gente se agolpa en las plazas y en las cafeterias que hay en las plazas, y se pasa la tarde al aire, digamos. Nosotros no íbamos a ser menos. Normalmente comíamos en restaurantes de aquí, tema del que os hablaré largo y tendido en otra entrada, pero ya nos hemos sacado el carnet universitario, con lo que iremos a comer allí casi todos los días. Los restaurantes universitarios se llaman Mensa, y por 4 euros tienes un menu de esos que te obligan a echarte la siesta. También la universidad nos ofrece cursos gratuitos de italiano, y ofrecen cursos muy baratos de ingles, alemán y francés. Por si quieres hacer algo de deporte hay cerca un polideportivo con todas las actividades posibles, incluyendo cursos de vela y windsurf en lagos cercanos. Aunque lo que aquí hace todo el mundo es ski o snow. Es como la religión local.

Cerca de la estación, hay un bar en el que se pueden ver partidos de fútbol internacional, así como de otros deportes. Y ayer domingo los partidos que emitían eran bastante interesantes, incluyendo el Valladolid - Real Madrid, que fuimos a ver toda la tropa española. Fue un coñazo enorme. Pero no pasa nada, nos tomamos unas cervecitas y listo. Me da la impresión que veré más partidos estando aquí que allí.

El tema fotos es algo que tengo pendiente, pero al perder la cámara en Irlanda me veo obligado a hacerme con una aquí. Pero no os preocupéis que las pondré, que seguro que me es mas sencillo explicaros las cositas acompañándolas de fotos. Y después de la fiesta del sábado en casa de unos españoles, ya tengo material para pedir y colgar. En fin, cuando saque tiempo os contaré mas cosillas.

Ci vediamo ragazzi!!

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Primeras impresiones

Tras establecerme un poco en la ciudad os voy a hacer un pequeño resumen de mis días aquí, y os lo escribo desde el medio de la Piazza Duomo, al lado de una fuente preciosa, y escuchando a un músico que toca el violín:

VIAJE: El vuelo a Milán son un poco menos de dos horas. Luego cogí un autobús que te lleva desde el aeropuerto de Malpensa hasta la estación central de autobuses de Milán. Y tras comerme un trozo enorme de pizza cuyos únicos ingredientes eran tomate y especias, me subí al tren destino Trento, con trasbordo en Verona. Un tren típico de película, con compartimentos para seis personas. Las maletas nos estorbaban un huevo, por cierto, y las dejamos en el pasillo del tren, pasaron a molestar un huevo a la gente que pasaba por allí. Luego se llega a Verona y se pilla un tren de hace mil años que te introduce una zona de montañas gigantes. La verdad es que impresiona.

CIUDAD: Es una ciudad muy bonita, está en un valle entre montañas gigantes. Tiene muchas plazas con muchísimas iglesias (en el mapa contamos doce), y una plaza principal donde está el Duomo. La gente aquí tiene mucho dinero y se nota. Es una ciudad muy limpia, gente arreglada, coches de lujo, y demás. Y lo más importante, la ciudad tiene un servicio de wifi gratuito en los parques y plazas, con lo cual casi toda la ciudad tiene conexión gratuita. A poco más de media hora puedes encontrar estaciones de esquí, y puedes esquiar en todas ellas por 300 euros la temporada. Pero es abono es transferible, con lo cual ya se sabe.

PRECIO: Aquí, en el norte de Italia es todo más caro, pero no más que en Madrid. La comida es más barata en comparación. Los autobuses son gratis. Bueno, en verdad no, pero son tan confiados que ningún estudiante pagó nunca. Y si pagas pues son 90 céntimos que te valen para 70 minutos de viaje, los autobuses que quieras. Con lo que no pagar es una cuestión de cara dura, más que económica. Los trenes de Italia son bastante baratos. Nos costó 17 euros ir desde Milan a Trento, que son dos horas y media.

GENTE: Nada más llegar conocimos a los españoles de aquí. Un grupo de unos veinte mas o menos, que nos fueron dando una idea de la ciudad y nos llevaron al piso de uno a cenar. Y después había una fiesta enorme en una residencia, así que tuvimos que ir. Y allí habría como cien estudiantes extranjeros e italianos. Muy bien. Aquí vamos a estudiar este año más de 200 estudiantes Erasmus, que sumados a los muchos italianos de otros lugares que estudian aquí hacen un grupo bastante grande.

UNIVERSIDAD: No he ido aun. Tenemos demasiado lio de papeles. Pero me han dicho que está nueva, y es como una mansión. Está en la colina de una montaña y se ve toda la ciudad entre las montañas. Es la ostia. Deciros que en la facultad de ciencias hay escaleras mecánicas os puede dar una idea de la pasta que tiene la gente aquí. Y yo espero ir a la universidad la semana que viene, a ver que tal me entero.

FIESTA: La ciudad nos habían dicho que era tranquila, y lo es, para la gente de aquí. Pero claro, 200 estudiantes extranjeros tienen que hacer algo. Con lo que las fiestas en las casas son el pan de cada día. Ayer martes es el día Erasmus, o el día de que la gente queda en un bar llamado Fiorentina, y bebe cerveza en la ‘happy hour’. Y pensábamos que iba a haber cuatro gatos. Y nos equivocamos. El botellón ha sido exportado, desde ya. Y después, como si de una ‘American Pie’ se tratara nos fuimos a una fiesta en casa de alguien. Y desde fuera del edificio se oía la música. Y según subías por las escaleras ibas viendo gente. Y era en un cuarto ‘piano’. Y la gente no cabía. El suelo pegajoso. Muchos italianos. Tras echar unos bailes y robar un poco de ron, nos bajamos a la calle. Y llego la policía, algo por lo visto muy común aquí. Habrá que acostumbrarse. O que se acostumbren ellos.